DIA XVIII.
Súplica:
Por las personas que son susceptibles.
GRANDE PACIENCIA DE SAN JOSÉ
Señor
San José fué
sufrido en su habitual pobreza que debió serle sumamente penosa, puesto que le
impedía dar a Jesús el alivio que su corazón ansiaba proporcionarle ... Y sin embargo no se quejó jamás.
Fué paciente en
su trabajo cotidiano, que no abandonó un solo día a pesar de que, para él, lo
mismo que para todos los demás, el trabajo debió tener horas monótonas,
fatigosas y de disgusto.
Propósito:
Aprendamos dos lecciones importantes, a saber:
Pues que somos impotentes
para conjurar los accidentes o los males de nuestra condición, revistámonos de
paciencia para sobrellevarlos: tengamos mayor firmeza y constancia para vencer
la repugnancia que nos suele acometer por nuestras obligaciones. Dios es quien
cuenta nuestros esfuerzos . . . ¡Oh sí! haré hoy un acto de abandono en manos de la
Providencia.
Pensamientos piadosos Para el mes de
Marzo.
SR. PBR0. GERARDO HERRERA
Cura. Párroco de San José. (1893).

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